atencion

Con el tiempo he aprendido que la atención no se pide y que el amor no se mendiga

Cuando en una pareja notamos que la atención ya no es la misma, o si se produce una ruptura, debemos ser lo suficientemente fuertes como para saber poner distancia y centrarnos en nuestro bienestar.

mujer en árbol

Con el tiempo aprendemos muchas cosas. Una de ellas es que la atención no se pide ni se ruega y que ningún amor sincero y auténtico se mendiga.

Una de nuestras necesidades más básicas como seres humanos es la de sentirnos amados y reconocidos. De eso no hay duda. Es de este modo como nos vinculamos a un grupo y crecemos como personas capaces de dar y ofrecer cariño.

Sin embargo, esa atención y ese cariño debe ser sincero.

Si alguien gira el rostro a nuestras demandas, si no nos tiene en cuenta y si en lugar de amor trae egoísmos y soledades, entonces, lo más adecuado es poner distancia. Asumir y aceptar la realidad.

Porque quien demanda obsesivamente una atención cuando ya no existe interés, lejos de conseguir algo, lo que obtendrá será intensificar aún más su sufrimiento.

Vivir en una partitura eterna donde se inscribe solo el desprecio y el vacío nos sume en una música demasiado triste que nadie merece.

Hay que actuar con dignidad. Con esa fuerza interior donde hay que dejar a un lado lo que uno siente para recordar lo que merecemos.

Te proponemos reflexionar sobre ello.

Fuente: https://mejorconsalud.com

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